¿Qué es?

El término droga de síntesis se refiere a un conjunto de sustancias psicoestimulantes, en su mayoría derivadas de anfetaminas. Las drogas de síntesis se presentan habitualmente en forma de comprimidos con colores, imágenes o logotipos llamativos y se las denomina vulgarmente "pastillas". Erróneamente se ha empleado el término de "droga de diseño", pero éste debe desecharse. asociadas a la cultura del bakalao y los bares de copas.

La historia de las drogas de síntesis comienza hacia los años sesenta con la recuperación de la síntesis del MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina).

Drogas de SíntesisEsta sustancia había sido descubierta en 1912 y patentada en 1914 por la compañía Merck como vasoconstrictora (según otros como anorexígeno), pero nunca llegó a comercializarse. En los sesenta comienza a usarse como droga psicoactiva y en los setenta aparecen los primeros estudios sobre sus efectos. El perfil actual de utilización de drogas de síntesis parece iniciarse en 1985 o 1986 en Ibiza. Desde este momento su uso se ha asociado a fiestas y músicas electrónicas de tipo Acid, Techno, Dance... Parece ser que, después de un período de popularización asociado a la llamada "Ruta del bakalao", el número de consumidores se ha estabilizado en los últimos años.

Las pastillas se consumen los fines de semana en ambientes festivos y en compañía de amigos. Lo más frecuente es tomar una o más pastillas por noche, hasta el punto que un 25% de los usuarios toman más de 4 pastillas, y simultanearlas con cannabis, alcohol y tabaco. Menos frecuentemente se asocian a cocaína, otras anfetaminas y algo menos a alucinógenos. Esto supone un gran riesgo sanitario que, en muchas ocasiones, es desconocido para los jóvenes.Drogas de Síntesis

En general, el creciente éxito de estas sustancias radica en los mitos y creencias erróneas que sobre ellas se tienen, entre las que están:

1. Su presentación atractiva y cómodo uso. Muchos usuarios ni siquiera consideran que el éxtasis sea una droga.

2. La creencia generalizada de su inocuidad.

3. El efecto que produce de autoconfianza, estado de alerta, aumento de la resistencia, mejor rendimiento físico y efecto anorexígeno.

4. La duración de su efecto estimulante sobre el Sistema Nervioso Central.

5. Su relativamente bajo costo y fácil disponibilidad.


¿Qué efectos produce?

Son sustancias químicas de síntesis, con mayor potencia y rapidez de acción que los alcaloides naturales, cuyos efectos imitan parcialmente. Su elaboración es sencilla, en laboratorios minimamente equipados, y no necesitan grandes redes de distribución. En muchos casos no son más que principios activos abandonados por la industria farmacéutica por su falta de interés y redescubiertos como sustancias de abuso.

Algunas de ellas poseen un alto poder adictivo, es decir, generan tolerancia y dependencia. Se ha comprobado que en pocos meses el individuo puede pasar de tomar 1 pastilla por noche a tomar incluso de 6 a 8, aspecto que favorece los cuadros de intoxicación.

EFECTOS:

En términos generales, los efectos de todas estas sustancias son similares y directamente relacionados con la dosis, frecuencia del uso y vía de administración. Los sujetos consumidores relatan:

Efectos psíquicos

Cambios conductuales como euforia, elevación de la autoestima y desinhibición. Puede producirse confusión, ansiedad o agresividad. La depresión que sobreviene tras su retirada puede ser importante y causar claras inclinaciones suicidas.

Efectos alucinógenos leves. Pueden producir alteraciones del color o de la textura, pero no da lugar a la visión de objetos irreales.

Existe gran confusión en relación a sus posibles efectos afrodisiacos ya que si bien para algunos autores existe dicho efecto, otros incluso postulan que puede producir dificultad para conseguir la erección y la eyaculación.

Efectos autonómicos

Los derivados anfetamínicos de síntesis tienen los mismos efectos simpaticomiméticos que las anfetaminas y suelen dar lugar a una hiperhidrosis, visión borrosa, anorexia y elevación de la presión arterial y taquicardia. Sin embargo, todos estos efectos presentan grandes variaciones interpersonales.


Clasificación de las drogas de síntesis

Derivados anfetamínicos

  • Metanfetamina ("speed" o "ice" o "hielo")
  • 2,4,5-trimetoxianfetamina (TMA-2)
  • Para-metoxianfetamina (PMA o "droga de la muerte")
  • 4-metil-2,5-dimetoxianfetamina (DOM, STP de serenidad, tranquilidad y paz)
  • 3,4-metilenodioxianfetamina (MDA, "píldora del amor")
  • 3,4-metilenodioximetamfetamina (MDMA, "éxtasis", "Adán", "XTC")
  • 3,4-metilenodioxietilanfetamina (MDEA, "Eva")
  • Derivados vegetales: "Éxtasis vegetal"
  • Análogos del fentanilo

  • Alfa-metilfentanilo (China White) Drogas de Síntesis
  • 3-metilfentanilo (3-MF)
  • Análogos de la meperidina

  • 1-metil-4-fenil-4-propionoxipiperidina (MPPP o "heroína sintética")
  • 1metil1,4 fenil 1,2,3,6 tetrahidropiridina (MPTP)
  • 1-feniletil-4-fenil-4-acetoxipiperidina (PEPAP)
  • Análogos de fenciclidina

  • Fenciclidina (PCP o "polvo de ángel")
  • Ketamina
  • N,N-dimetiltriptamina (DMT o "viaje del ejecutivo")
  • Aminorex y análogos

  • Aminorex
  • 4-metilaminorex

Sin embargo, en muchas ocasiones, el término "éxtasis" engloba a todo el grupo de estas sustancias psicoactivas.

Drogas de síntesis más conocidas

  • "Éxtasis"

El éxtasis o MDMA o Adán, XTC, X, E, "pastillas", "pastis", "pirulas", es la 3,4-metilendioximetanfetamina. Es la droga de síntesis que ha incrementado su consumo más que ninguna otra en la década de los noventa.

Se presenta en pastillas que no superan el tamaño de una aspirina, aunque también puede distribuirse en polvo, generalmente de color rosáceo, blanco, amarillo o azul.

Es activo en humanos a partir de los 75 a 100 mg (1mg/Kg de peso), y comienza a producir efectos en menos de media hora, la mayoría de los cuáles desaparecen entre las cuatro y seis horas, según la tolerancia. Pueden adquirirse por un precio comprendido entre 6-24 euros.

Sus consumidores pretenden facilitar la comunicación y las relaciones personales y conseguir una sensación de euforia, disminuyendo el cansancio, el hambre o la sed.

Cuando se consume éxtasis, no se debe beber alcohol, ya que puede desencadenar un cuadro conocido como "golpe de calor", con alto riesgo de deshidratación. Se han registrado casos, en los que el consumidor sufre taquicardia, mareos, vómitos, calambres, nerviosismo, e incluso paranoia. Para reducir el riesgo de padecer este síndrome, sólo deben ingerir agua.

Además, como consecuencia de su consumo pueden persistir una serie de efectos residuales, tales como insomnio, agotamiento, depresión, irritabilidad, cefalea y dolores musculares, que desaparecen tras ingerir una nueva dosis.

  • "Eva"

Existen otros derivados anfetamínicos cuya estructura química está estrechamente relacionada con la del MDMA.

Entre ellos, cabe destacar la 3,4-metilenodioxietilanfetamina (MDEA o Eva) que se caracteriza por poseer MDMA o éxtasis, si bien sus efectos ocurren mas rápidamente y son de duración mas corta. una actividad psicotrópica similar a la MDM.

En cuanto a sus efectos tóxicos, también produce neurotoxicidad sobre el sistema serotoninérgico y, en lo que se refiere a la temperatura corporal, induce hipertermia o aumento de la temperatura.

Se consume en pastillas que por una cara suelen llevar grabada la palabra "Eva" y, por otra, la dosis activa (unos 130 mg). Su precio es similar al del éxtasis, vendiéndose como si lo fuera en muchas ocasiones. Es la que menos altera la percepción de su consumidor, pero la que más estimula el sistema nervioso central. Asimismo, es la más parecida a la anfetamina y la que menos presenta efectos secundarios.

  • "Píldora del amor"

El MDA o píldora del amor se sintetizó en Alemania en 1910 y combina los efectos de la anfetamina y la mescalina.

Parece mostrar mayores efectos alucinógenos y una toxicidad superior al éxtasis. Con su consumo se pretende producir euforia y aumentar la sociabilidad. Tiene fama de ser afrodisíaca, a lo que debe su nombre, aunque este efecto nunca ha sido comprobado científicamente. Se presenta en cápsulas de 200-300 mg., y su vía de administración es oral. El efecto tiene lugar a los 30-60 minutos de la ingestión y dura entre 6 y 10 horas.

Dosis superiores a los 300 mg, pueden producir midriasis, hiperactividad, aumento de la salivación, piloerección y, en casos graves, rigidez, convulsiones, fallo respiratorio y muerte.

  • "Polvo de ángel"

La fenciclidina o polvo de ángel o PCP, se comenzó a fabricar en los años 50 como anestésico intravenoso. A mediados de los años 60, se dejó de utilizar debido a que producía en los pacientes intervenidos agitación, estados de delirio y conductas irracionales. Se trata de un polvo blanco, cristalino, que se disuelve fácilmente en agua o alcohol.

Tiene un sabor amargo distintivo y se puede mezclar con facilidad con colorantes. Se comercializa en forma de diversas clases de tabletas, cápsulas y polvos de colores. Por lo general se usa inhalada, fumada o ingerida. Para fumarla se suele aplicar a hojas de plantas, como menta, perejil, orégano o marihuana.

Los efectos del PCP en el cerebro inhiben la habilidad del usuario para concentrarse, pensar de manera lógica y articular. Ocurren cambios dramáticos en la percepción, los pensamientos y el estado de ánimo. Algunos usuarios experimentan una euforia de leve a intensa, mientras que otros se sienten amenazados por el miedo, la ansiedad o el pánico.

Las personas que usan PCP de forma crónica afirman que tienen pérdida de memoria, dificultad para hablar y pensar, depresión y pérdida de peso. Estos síntomas pueden persistir hasta un año después de dejar de usar PCP. También se han notificado trastornos emocionales. Puede interaccionar con otros depresores del sistema nervioso central, como el alcohol y las benzodiazepinas, pudiendo incluso poner en peligro la vida del paciente.

Debido al gran auge de estas sustancias, a su fácil síntesis y al vacío legal que existe ante la comercialización de nuevos productos, se consumen otros muchos grupos de drogas de síntesis que no se recogen en la tabla anterior. Tal es el caso de Poppers y del MBDB o nuevo éxtasis.


¿Qué riesgos provoca?

La sobredosificación con estas sustancias produce una situación que puede ser muy grave. Se trata de un cuadro de naturaleza simpática caracterizado por ansiedad, agitación, náuseas, temblores, rigidez muscular, tensión en las mandíbulas, hiperhidrosis y midriasis. En casos graves se produce taquicardia, hipertensión, hipertermia y colapso vascular. La hipertermia es a veces tan intensa que se han descrito casos de muertes por deshidratación. También se han producido convulsiones, arritmias, hemorragias cerebrales secundarias a la hipertensión, rabdomiolisis, coagulación intravascular diseminada (CID), insuficiencia renal, necrosis hepática y coma. Los efectos tóxicos aumentan en presencia de alcohol o con el uso simultáneo de antidepresivos.

Un aspecto fundamental en la génesis del cuadro de sobredosificación, es la composición o naturaleza impredecible de la droga. Para reducir los costes de producción es frecuente que esté "adulterada" con cafeína, analgésicos, antidepresivos, efedrina, antibióticos..., que pueden multiplicar los daños causados al organismo.

Por otra parte, recientes experimentos en animales, ponen de manifiesto la destrucción de neuronas serotoninérgicas en diversas regiones del cerebro. Se postula que el consumo de estas drogas, origina a largo plazo alteraciones de naturaleza psiquiátrica tales como psicosis paranoide o esquizofrenia.


Guía orientativa sobre drogas, para padres preocupados por sus hijos

En esta guía se indican unas pautas del comportamiento orientativas para los padres y madres y se alerta sobre actitudes que la experiencia demuestra que son contradictorias.
Criterios a seguir:

1. Establecer pautas y normas de convivencia saludables, siendo ambos padres consistentes en las mismas y yendo "a una", referentes a:

  • Responsabilidad en casa.
  • Toma de iniciativa a nivel personal, cultural, laboral, etc...
  • Mejorar las relaciones familiares.

Hacerle llegar al hijo, discriminando claramente las consecuencias positivas y negativas de su comportamiento.

2. Entrenamiento en solución de problemas:

  • Definir el problema describiendo la conducta problemática y especificando la situación en la que se presenta, reacciones de la familia ante la misma y consecuencias que tiene.
  • Definir los cambios deseados para un mejor funcionamiento de la familia.
  • Definir la conducta problemática de forma positiva, siempre que esto sea posible.
  • Generar, por parte de la familia, soluciones y alternativas al problema para elegir las más adecuadas.

3. Establecer los medios favorables para que las alternativas elegidas se lleven a cabo (negociando un cambio en al relación padres-hijo, ensayando pautas de comunicación,...)

Cómo prevenir con sus hijos el consumo de drogas:

EVITE:

1. Administrar castigos severos para evitar la agresividad del hijo, porque esto puede ocasionar que sean poco agresivos en casa y muy agresivos fuera del hogar (=sumisión).

2. Ignorar los problemas escolares y personales de sus hijos porque considera que son "cosas de niños".

3. Hablar como si lo supiera todo, sin escuchar sus opiniones y vivencias.

4. Tomar medidas de coacción, sin razonar, que limite su libertad abusivamente.

5. Mantener posturas excesivamente tolerantes.

6. No tener tiempo para ellos.

7. Ocultarles información en todo aquello que les pueda afectar ahora o en el futuro.

8. Que dependan de usted, excesivamente y sin necesidad.

9. Hacer de su hogar un sitio inaguantable.

10. Que existan contradicciones, con respecto a la educación de sus hijos, entre el padre y la madre.

PROCURE:

1. Sentirse a gusto con ellos, participe con ellos en el ambiente familiar.

2. Escucharles y razonar cuando no estén de acuerdo con sus opiniones.

3. Seguir su rendimiento escolar y atender a los problemas que vayan surgiendo en su desarrollo.

4. Ayudarles y facilitarles la comunicación con los demás.

5. Informar a sus hijos sobre estos temas de interés para ellos, con veracidad y credibilidad, teniendo en cuenta su edad. Formarse para poder informar y mantener su papel de educador.

6. Reducir el consumo habitual de drogas legales (alcohol, tabaco, etc...), pues no debe olvidarse que es un modelo a imitar.

7. Sugerir actividades de tiempo libre, deportivas, culturales, fomentándolas desde la familia.

8. Facilitar el contacto a sus hijos con asociaciones juveniles, grupos deportivos y ecológicos, alentando su integración en estas actividades.

9. Fomentar la creatividad, enseñándoles a resolver posibles nuevas situaciones.

Si su hijo ya se ha iniciado en el consumo.

EVITE:

1. Desesperarse, no todos los que se inician en el consumo de drogas se convierten en consumidores habituales.

2. Culparle, ni "echarle en cara" todo lo que usted ha hecho por él.

3. Convertirse en perseguidor, obsesionado por seguir sus pasos.

4. La crítica continuada y violenta de su comportamiento.

5. Utilizar el castigo como único recurso para evitar que continúe consumiendo.

6. Acosarle continuamente con preguntas, sospechas, acusaciones, pues ello sólo conseguiría que se aleje de usted cada vez más.

7. Desentenderse de él, no prestándole atención.

PROCURE:

1. Dialogar con su hijo analizando las circunstancias que le llevaron al consumo.

2. Favorecer el acercamiento de su hijo hacia usted, comportándose de manera que su hijo vea en usted alguien en quien recurrir en solicitud de ayuda, y no alguien del que hay que huir por temor al castigo.

3. Mostrarle su afecto por lo que él es, independientemente de lo que haga.

4. Reflexionar en común sobre lo que pueden hacer por su hijo. Intenten dedicarle más tiempo y prestarle algo más de atención.

5. Entender que están ante una persona que tiene problemas y no ante "un problema".

Si su hijo no está por dejar las drogas:

EVITE:

1. Ceder ante los chantajes que su hijo pudiera hacer a su familia, con amenazas de lesionarse, delinquir o promesas de curación.

2. Discutir violentamente con él, haciéndole cargar con sus desilusiones, impotencias y miedos.

3. Presentarse como el bueno que todo lo ha dado por él y sólo recibe disgustos como pago.

4. Echarse la culpa, exclusivamente, por lo que ha ocurrido y angustiarse por ello.

5. Amenazarlo, coaccionarlo, o chantajearlo para que se someta a un tratamiento.

PROCURE:

1. Intentar hablar con él con confianza y respeto.

2. Reconocer y asumir que no consume drogas porque quiere. Las drogas pueden estar ya controlando su conducta.

3. Aprovechar cuantas ocasiones favorables se les presenten para que inicie el tratamiento.

4. Establecer unos límites de convivencia familiar, dentro de los cuales su hijo reciba siempre atención por parte de la familia.

5. Mantener la calma ante el síndrome de abstinencia sin aceptar el chantaje.

Pautas para padres ante las drogas

Si su hijo se ha decidido a dejarlas:

EVITE:

1. Reprochar anteriores comportamientos (drogas, delincuencia, determinadas amistades, etc...)

2. Adoptar comportamientos rígidos que implique ponerle condiciones muy difíciles de conseguir en su estado actual.

3. Que su hijo le imponga sus propias condiciones para someterse a tratamiento.

4. Desentenderse del tratamiento que le sea prestado a su hijo.

PROCURE:

1. Acudir a profesionales cualificados que le asesoren sobre el tratamiento más adecuado para su caso particular.

2. Colaborar con los profesionales encargados del tratamiento de su hijo, participando activamente en el mismo.

3. Adoptar una postura comprensiva, entendiendo que su hijo es el primer interesado en dejar las drogas.

4. No desalentarse si, durante el tratamiento, el comportamiento de su hijo no se adapta exactamente a lo que usted espera de él.

Si su hijo ya no consume drogas:

EVITE:

1. Mostrarle desconfianza. Puede retrasar su rehabilitación e incluso provocar una recaída.

2. Reaccionar con violencia ante una recaída.

3. Imponerle normas estrictas de comportamiento por miedo a que vuelvan a consumir drogas.

4. Esperar a prestarle ayuda hasta que se aseguren de que no volverá a consumir drogas.

5. "Pasarle factura" recordándole que sufrieron con su problema.

Algunas pautas que pueden ser orientativas de una adicción a las drogas

1) Pérdida de responsabilidades.

2) Bajo rendimiento de la escuela, bajo nivel de atención, poca resistencia a las clases, ausencia no justificada, descuido en su trabajo...

3) Aislamiento físico, tendencia a aislarse en su habitación.

4) Disminución de la comunicación verbal y afectiva. Enfriamiento en las amistades.

5) Empobrecimiento del vocabulario. Ralentizamiento en la verbalización. Repetición de palabras y frases frecuentemente.

6) Abandono de aficiones.

7) Cambios bruscos de humor. Depresivos y taciturnos en ambientes normativos.

8) Trastornos del sueño con insomnio y/o pesadillas y temblores.

9) Pérdida de peso o apetito excesivo.

10) Cambio brusco en el cuidado y aseo personal.

A continuación, presentamos algunas alteraciones del comportamiento que, estudios sobre el tema demuestran que son más frecuentes en los jóvenes que abusan de las drogas.

I. Trastorno de conducta

  • Pelearse, pegar.
  • Desobediente, provocador.
  • Arrebatos emocionales.
  • Impertinente, descarado.

II. Problemas de atención

  • Mala concentración.
  • Soñar despierto.
  • Torpe, mala coordinación.
  • Absorto, mirada perdida.
  • No termina las tareas. falto de perseverancia.
  • Impulsivo.

III. Hiperactividad motora:

  • Inquietud, hiperactivo.
  • Excitable, impulsivo.
  • Intranquilo, agitado.
  • Charlatán.
  • Hace ruidos raros.

IV. Agresividad socializada:

  • Tiene malos compañeros.
  • Ausente en casa.
  • Gandul en la escuela.
  • Roba en compañía de otros.
  • Leal con sus amigos delincuentes.
  • Pertenece a una banda

V. Retraimiento ansioso-deprimido:

  • Ansioso, temeroso, tenso.
  • Reservado, tímido, vergonzoso.
  • Aislado, encerrado en sí mismo.
  • Deprimido, triste, alterado.
  • Hipersensibilidad, fácilmente herido.
  • Se siente inferior, inútil.

VI. Esquizoide-insensible:

  • No quiere hablar.
  • Aislado.
  • Triste.
  • Mira sin comprender.
  • Confuso.

Consejos para jóvenes

Hay que tener en cuenta que todas las drogas pueden llegar a producir dependencia física y/o psíquica.

1. Las drogas producen, al ingerirlas un efecto placentero. Ese efecto placentero hace que sea muy atractivo volver a tomarlas. El consumo continuado conlleva consigo el riesgo de convertirse en hábito o adicción: deja de ser una decisión el consumir para pasar a ser una necesidad, una dependencia. Es importante que mantengas espacios de relación y formas de divertirte alternativas a ir siempre colocado.

2. Una vez que empiezas a realizar un consumo continuado, la dosis habitual no te hace el mismo efecto que antes, Es el momento de dejar de consumir y plantearse una abstinencia. Lo que ocurre es que el cuerpo se ha acostumbrado a la sustancia y necesitas más cantidad para el mismo efecto (tolerancia). Incrementar la dosis significará siempre un mayor riesgo.

Por todo esto y lo que has ido viendo en las páginas de información y riesgos, te aconsejamos que lo mejor para ti y tu salud es no consumir y si te encuentras en un ambiente consumidor, ten en cuenta esto:

  • Respeta la decisión de quien quiere, como de quien no quiere tomar. Ni des ni permitas que te den la vara. Si no quieres tomar, no tomes. Tomar o no tomar es una decisión personal.
  • Consumir drogas en situaciones donde se tiene muy fácil el acceso a ellas supone siempre un mayor riesgo de pasarse. Por ejemplo, para quien trabaja de noche.
  • En momentos de dificultades personales o depresión, las drogas, lejos de ayudar, pueden intensificar aún más la problemática y actuar como falso refugio.
  • Si has decidido no tomar y por el hecho de frecuentar ciertos lugares o amigos acabas consumiendo, es el momento de hace cambios por un tiempo. De este modo ni ciertos lugares ni ciertos amigos decidirán por ti.
  • Un mismo consumo afecta de diferente manera a diferentes personas. Es muy importante no generalizar y dejarse llevar por cómo afecta a otra persona y pensar que nos afectará igual. Hay ciertos efectos secundarios o cambios de carácter que son interpretados como algo normal cuando en realidad son advertencias que nos indican que deberíamos iniciar un proceso de no consumo.
  • Con respecto a drogas ilegales no podemos saber con seguridad que pureza o potencia tienen.
  • No olvides que consumir drogas ilegales en lugares públicos, puede conllevar sanciones administrativas y/o penales.

No consumir

Ten en cuenta estas recomendaciones que deberías cumplir en todos los casos:

  • Conducir bajo los efectos de drogas es un riesgo para quien conduce y para los demás.
  • Evita tomar si vas a realizar trabajos que por sí mismos ya comportan un riesgo.
  • Ten en cuenta que cuando se está colocado las cosas siempre se ven distintas y algunas sustancias favorecen la agresividad a quien ya tiene carácter irritable, así que tranquilidad y no meter a otros en malos rollos que no les van ni les vienen.
  • El sexo con drogas puede convertirse en un mal rollo. Puedes tener problemas con la erección, o el orgasmo. Pero aún peor sería que te olvidaras de ponértelo o ponérselo. El mejor sexo es el que no afecta a tu seguridad. Practica siempre sexo seguro.

¡¡ATENCIÓN!! ¡¡ATENCIÓN!! ¡¡ATENCIÓN!!

Si aún después de estos consejos consumes, ten en cuenta que debes reducir al máximo los riesgos de tomar drogas para evitar males mayores. Por esto, te aconsejamos que pidas ayuda profesional o que hables con gente que no consume, y que, en todo caso, sigas estas pautas, pero no olvides que lo mejor que puedes hacer es no consumir.

  • Bajo el nombre de pastillas, pastis o pirulas encontramos las conocidas drogas de síntesis. Estas hacen mención especial al éxtasis (MDMA) y otros derivados anfetamínicos como el MDA, MDEA, y un largo etc. de variantes.
  • Las pastillas son como un sobre sorpresa: ante una pastilla que no conocemos (dosis y composición desconocidas), mejor tomar media y esperar a saber cuál es su intensidad antes de decidir si tomar o no la otra mitad (el inicio de la subida suele tardar de 30 minutos a 1 hora).
  • Evita tener la barriga llena cuando vas a consumir (puedes tener nauseas y digestión difícil), será fundamental que horas antes hayas realizado una comida energética.
  • Si decides tomar hazlo acompañado de gente de confianza y en un contexto favorable. Teniendo por delante como mínimo 24 horas sin actividades que requieran esfuerzo mental y te permitan una recuperación física y mental (será importante el dormir y alimentarse bien).
  • La subida de la pastilla a menudo viene acompañada de efectos no deseados como palpitaciones, temblores, mareo, nauseas, y rigidez muscular. Si a la vez aparecen sensaciones de ahogo, pérdida de control, escalofríos o sofocaciones, podemos estar ante una crisis de angustia. Debemos mantener la calma, ir a un lugar tranquilo y aireado, respirar lento y profundo, y , si la angustia no pasa, ir a un servicio de urgencias.
  • Procura no realizar un consumo continuado cada fin de semana, sino el subir con la pastilla va a ser cada vez más difícil (el cuerpo se habitúa rápidamente). Piensa que incrementar la dosis significará aumentar los efectos secundarios., como también los riesgos de hipertermia y cardio-vasculares, y las bajadas serán más duras y largas (sentimiento de vacío, apatía, incomunicación).
  • Los estimulantes incrementan la temperatura corporal, y, al bailar intensamente en locales cerrados, uno empieza a sudar y a deshidratarse. Beber alcohol aún deshidrata más y puede incrementar el riesgo de padecer un golpe de calor. Recuerda beber agua de manera regular y descansar.
  • La bajada, aúnque sea depresiva, debe soportarse. Pensar en volver a tomar para subir es absurdo, pues agravará la depresión. Utilizar otras sustancias para amortiguar la caída podría llevarte a un policonsumo peligroso. Lo mejor en estos momentos es parar por un tiempo el consumo y dedicarse a otras cosas y estar con amigos con los que no se consume. Si el estado depresivo persiste, será necesaria la ayuda de un especialista.
  • Cuando por el consumo aparecen paranoias ( sensación de que todo el mundo te mira, hablan o se ríen de ti, alguien te persigue...) es momento de dejar de consumir inmediatamente, y, si estas sensaciones se hacen persistentes, se debe acudir a un servicio de atención especializada.
  • Cualquier persona que padezca de diabetes, asma, tensión arterial alta, alguna problemática cardiaca, epilepsia o enfermedad mental no deberá consumir estas sustancias. Tampoco debe consumirse si se está embarazada. En caso de estar realizando un tratamiento presta atención a las interacciones con medicamentos, especialmente algunos relacionados con el VIH.
  • Recuerda que la mezcla de pastillas con otras sustancias (alcohol, hachís, cocaína, otras) hace que los efectos sean difíciles de prever, puesto que estas mezclas actúan potenciando o mitigando la acción de la dosis tomada, y los riesgos son mayores.
  • El consumo público o tenencia de pastillas puede suponer una sanción administrativa, aunque dependiendo de la cantidad hallada en la persona podrá ser acusada de tenencia para el tráfico.

Consejos para educadoresDrogas de Síntesis

Tanto la educación formal (centro escolar), como la no formal (asociaciones, centros jóvenes...) ocupan un lugar privilegiado para poder poner en marcha actuaciones de prevención del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas entre los más jóvenes, pero antes de iniciar cualquier actividad o programa preventivo lee estas sugerencias que te proponemos.

Sugerencias preventivas

Existen tres campos básicos sobre los que incidir en un programa de prevención: la información, las actitudes y las habilidades sociales.

1. LA INFORMACIÓN

La información es básica, pero no es suficiente.
En muchas ocasiones las personas que consumen alcohol tiene una buena información sobre esta sustancia y cómo afecta a su organismo pero, a pesar de todo, continúan consumiendo.

No seas alarmista.
La información que se ofrezca a los jóvenes no debe ser alarmista, sobre todo en el alcohol, ya que la sociedad les da otra información que se contradice con ésta.

Responder las dudas y cuestiones de los alumnos.
Hay que tener siempre en cuenta que la mejor información es la que da respuesta a los planteamientos y las dudas de los chicos y chicas con los que trabajes.

2. LA IMPORTANCIA DE LAS ACTITUDES

Trabaja sobre las actitudes y creencias del consumo, fomentando una actitud positiva del no consumo y de los beneficios de un estilo de vida saludable. De esta forma se podrá actuar de una manera más efectiva sobre la conducta.

3. LAS HABILIDADES SOCIALES

Éste es un tema imprescindible en cualquier programa de prevención. De esta forma darás herramientas a los chicos y chicas para hacer frente a la presión de grupo, favorecer la asertividad (ponerse en el lugar del otro) y poder defender sus ideas y opiniones frente a los ofrecimientos de consumo.

Fases a trabajar en un tema de drogodependencias

Para poder trabajar un tema de drogodependencias con jóvenes y adolescentes proponemos una serie de fases que sirvan como orientación y guión y que puedan ser útiles; estas fases deben tratarse a lo largo de diferentes momentos y de forma continuada durante al menos 3-4 años seguidos, ya que una vez superada una fase conviene trabajar la siguiente, de forma que se complete la información, los conocimientos y las actitudes conseguidas en la fase anterior:

Fase 1ª:

Proporcionar:

  • Información básica del funcionamiento corporal y de cómo cuidarlo.
  • Precauciones que se deben seguir en casa sobre el uso de medicamentos y otras sustancias que pueden ser dañinas.
  • Algunos conocimientos elementales sobre las drogas y los daños que producen.
  • Saber qué profesionales se relacionan con la salud.
  • Saber quién puede ayudar cuando tienen preguntas o dudas.

Cómo:

  • Comunicando las impresiones y dudas sobre enfermedades y consumo de medicamentos.
  • Siguiendo las normas de seguridad elementales.
  • Definiendo cuándo y cómo buscar ayuda de los adultos y de profesionales.

Para:

  • Reconocer y valorar el cuerpo y la singularidad propia.
  • Crear actitudes acerca del uso de las drogas.
  • Dar respuesta eficaz a la publicidad y presión hacia el consumo de sustancias tóxicas.

Fase 2ª:

Proporcionar:

  • Información más detallada sobre el funcionamiento del cuerpo y sus cuidados.
  • Conocer los tipos de medicamentos, drogas legales e ilegales, efectos y riesgos asociados.
  • Saber los aspectos generales de las leyes sobre uso de drogas legales e ilegales.
  • Conocer quién puede ayudar cuando se tienen preguntas o dudas.
  • Saber los riesgos de la manipulación de jeringuillas, rulos y agujas usadas.

Cómo:

  • Identificando riesgos.
  • Enseñando estrategias para enfrentarse con la influencia de los compañeros.
  • Comunicándose con los adultos.
  • Sabiendo tomar decisiones y fomentando la asertividad en situaciones relacionadas con el uso de las drogas.
  • Ayudando para poder dar y recibir ayuda.
  • Informando sobre las precauciones básicas en el uso de medicamentos.

Para:

  • Valorar correctamente a uno mismo y a los demás.
  • Crear actitudes y creencias adecuadas sobre las drogas y las personas que usan o abusan de ellas.
  • Responder a la publicidad y tratamiento que hacen los medios de comunicación sobre alcohol, tabaco y drogas legales.
  • Responsabilizarse de uno mismo y de la propia conducta.

Fase 3ª:

Proporcionar:

  • Información sobre drogas legales e ilegales, sus efectos y riesgos para la salud.
  • Conocer conceptos y terminología básica: uso, abuso, adicción, tolerancia, dependencia, sobredosis, síndrome de abstinencia, etc.
  • Conocer las clases de drogas según sus efectos.
  • Informar de las Leyes sobre drogas.
  • Relacionar el abuso de drogas y deporte.
  • Conocer los efectos de los distintos niveles de ingesta de alcohol.
  • Conocer los diferentes organismos locales y nacionales que pueden proporcionar ayuda y consejo.

Cómo:

  • Identificando los riesgos para la salud.
  • Aprendiendo a comunicarse con los compañeros, los padres y los profesionales.
  • Tomando decisiones adecuadas y fomentando la asertividad en situaciones de uso inadecuado de drogas.
  • Sabiendo dar la ayuda adecuada cuando es necesario (por ejemplo, cómo atender a un accidentado).

Para:

  • Adecuar las actitudes y creencias sobre las drogas y sus consumidores en los distintos grupos sociales.
  • Solventar el impacto de los medios de comunicación y publicidad sobre las opiniones de los jóvenes.
  • Implantar actitudes realistas hacia las drogas y las leyes sobre drogas.
  • Reconocerse a uno mismo y el papel que representa, y asumir la responsabilidad del comportamiento propio.
  • Asumir la responsabilidad sobre la seguridad propia y de los demás.

Fase 4ª:

Proporcionar:

  • Información sobre las drogas, incluyendo su estatuto legal y sus efectos.
  • Consecuencias personales, sociales, económicas, físicas y psicológicas del abuso de drogas.
  • Patrones de uso de drogas y su impacto sobre la comunidad.
  • Daños que ocasiona cada droga, la mezcla de drogas, y su uso en determinadas situaciones.

Cómo:

  • Reconociendo y valorando situaciones de riesgo.
  • Tomando decisiones adecuadas y fomentando la asertividad en situaciones de uso de drogas.
  • Manejando los conflictos y canalizando adecuadamente conductas agresivas.
  • Facilitando información para aconsejar a los compañeros sobre el uso de drogas.
  • Dando la ayuda e información adecuada en distintas situaciones.

Para:

  • Superar y no ceder ante las influencias sociales y culturales sobre los jóvenes.
  • Promocionar actitudes adecuadas hacia las drogas, sus consumidores y los que abusan de ellas, y hacia las leyes sobre las drogas.
  • Conocer y cumplir las leyes sobre venta de alcohol y de tabaco.
  • Fomentar la responsabilidad individual sobre el propio comportamiento.

Legislación

Como ocurre con las demás drogas, el consumo de pastillas y éxtasis "en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinado al tráfico", está contemplado en la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana como "infracción grave". Puede, por tal consideración, ser sancionado con multa de entre 300,51€ (50.000 pts.) y 30.050,61€ (5 millones de pts.)

Se prevé la posibilidad de suspender las sanciones "si el infractor se somete a un tratamiento de deshabituación en un centro o servicio debidamente acreditado, en la forma y por el tiempo que reglamentariamente se determine".

En interpretación del Código Penal, los Tribunales de Justicia consideran a las pastillas y éxtasis entre las "drogas que causan grave daño a la salud". Por tal motivo, la pena mínima para quienes la cultiven, elaboren, trafiquen, promuevan, favorezcan o faciliten su consumo, o lo posean con tales fines, será de tres a nueve años de prisión, y la multa "del tanto al triplo" del valor de la droga.

Respecto a la conducción de vehículos a motor bajo la influencia de cualquier tipo de droga, el Código Penal establece una pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses y, en su caso, trabajos en beneficio de la comunidad de 30 a 90 días y, en cualquier caso, privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de 1 a 4 años.