¿Qué riesgos provoca?

El consumo continuado de estos productos, ocasiona problemas de salud, en los que la persona aparece pálida, con temblores, pérdida de peso y sensación de cansancio, como afecta a la producción de la sangre padecen también de anemia.

Se vuelven irritables, hostiles y padecen delirios de persecución, pensando que son amenazados por las personas de su entorno, lo que le hace ser más inaccesibles y desconfiados.

Algunos inhalantes, contienen productos químicos y plomo (gasolina), lo que causa grave daño al cerebro, al Sistema Nervioso, al hígado y a los riñones.

También se ve afectado los Sistemas Respiratorio y Circulatorio.

Un inhalante es el popper:

Los Poppers son unas drogas recreativas compuestas por Nitrato de amilo, en la mayor parte de los casos, pero también por otros nitritos como nitrito de butilo o nitrito de isobutilo. Son líquidos incoloros e inodoros que se administran inhalados y que se presentan en botes de cristal. El Nitrato de amilo es una sustancia muy volátil e inflamatoria y nunca ha de ser ingerida porque puede ser mortal.

Esta droga produce estimulación y vasodilatación, efectos que se perciben muy rápidamente. A los pocos segundos de la inhalación, se produce una fuerte sensación de euforia, de ligereza, desinhibición sexual, etc. Los efectos desaparecen enseguida, produciéndose posterior depresión y agotamiento. Es muy usada por sus efectos durante el acto sexual, ya que incrementa el orgasmo y relaja los músculos del ano, no obstante también puede producir pérdida de la erección.

Los efectos adversos que se producen con esta sustancia son: enrojecimiento de la cara y cuello, cefalea, náuseas y vómitos, taquicardia e hipotensión ortostática. El popper crea tolerancia y una considerable dependencia física, lo cual unido a la breve duración de sus efectos buscados, lo convierte en una droga peligrosa, con un elevado riesgo de intoxicación por sobredosis.