¿Qué efectos produce?

El consumo de LSD 25 presenta efectos pisocodélicos conocidos como "viaje", tiene las siguientes fases:

Ingestión, generalmente por vía oral. Los efectos aparecen alrededor de 30 ó 40 minutos, si es por vía intravenosa, los efectos van a aparecer en muy pocos minutos.

1ª fase: Dura alrededor de 5 horas, con un característico cuadro de sintomas, entre los que se encuentran alteraciones de la percepción, mayor vivacidad de los colores y las formas de los objetos, sensibilidad por los detalles, deformaciones de los objetos, distorsiones de la realidad, de las formas, pseudoalucinaciones, alteración en la percepción del propio cuerpo, ideas delirantes y confusión mental.

Se produce una alteración en el tiempo pareciendo, en unos casos mucho más lento, y en otros discurre de forma vertiginosa, mezclando pasado, presente y futuro.

Pueden aparecer percepciones extrañas, implicando a dos o más sentidos, de forma que se pueden ver los sonidos o escuchar los colores.

Aumenta la capacidad de sugestión, de forma que asuntos sin importancia se transforman en dramáticos, pasando de la alegría a una fuerte ansiedad, incluso a miedo, de esta forma el consumidor puede pasar de un estado depresivo a otro hipomaniaco, en breves segundos de tiempo.

Se produce tal desorganización del pensamiento, que puede llegar a producir una crisis de despersonalización provocando una gran ansiedad, conocida como "mal viaje".

Estos efectos del LSD-25 van a depender en gran medida de la personalidad del consumidor y del conocimiento que éste tenga de los efectos del "viaje"; ya que el estado psicológico y emocional en el momento del consumo y el ambiente dónde se consume, van a ser determinantes a la hora de sufrir uno de estos "malos viajes".

En cuanto a los efectos físicos, se produce taquicardia, debilidad muscular, temblor, hipertensión, descoordinación motora, en ocasiones inhibición de las secreciones, dilatación de la pupila, rubor facial, mareos, náuseas y disminución del apetito.

2º fase: Van disminuyendo la intensidad de los efectos anteriores, de forma que las alucinaciones se alternan con periodos de realidad, suele durar unas dos horas aproximadamente, después de las cuales la persona, suele conservar un recuerdo bastante exacto de la experiencia vivida.